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viernes, 9 de agosto de 2013

EL MEJOR DE LOS PEORES TOURS

Descubrir ciudades perdiéndote. Algo que a veces ocurre en verano, unas buenas vacaciones: perderse en alguna ciudad desconocida.Y es que el andar también es un acto creativo, como sostenía Careri en su Walkscapes. Es posible que justo el último día de unas comprimidas vacaciones te tropieces con algo que buscabas, pero hasta el último momento no encontraste. El tour urbano que te hubiese gustado hacer. Nada que ver con visitar los grandes monumentos junto a un grupo de treinta turistas, tampoco con hacer colas interminables para disfrutar apelotonados del interior de algún edificio público. Un tour que responde a algunas de las preguntas que te surgen al encontrarte en una nueva ciudad, eso era lo que buscaba. Es algo que te puede ocurrir en Oporto, capital del vino, paisaje del Duero y de una melancolía encantadora. Las cuestas, Siza, la casa de la música, todos los azulejos del mundo y ese olor a los años treinta, todo eso que esperas, allí lo puedes encontrar.Una vez en la ciudad, contemplas con sorpresa la cantidad de edificios abandonados, desde preciosas mansiones en el centro urbano, hasta edificios industriales olvidados, todos conviviendo con ese Oporto que ya existía en tu imaginación. Y justo te preguntas,¿A nadie se le ha ocurrido ocuparlos? Eso es lo que nos cuentan los chicos de The Worst Tours, paseos por la ciudad nada convencionales, respondiendo a las preguntas del iniciado caminante. Y es que, en contraste con unas infraestructuras con un diseño excepcional (no os podéis perder el metro de Oporto), permanecen plantados (por los pelos) y obsoletos muchos edificios en la ciudad. El Okupation Tour responde a esas preguntas y te descubre otra forma de recorrer la ciudad. Otros planteamientos tienen las demás propuestas como el Sunday Blues Tour, apología al domingo aburrido en la ciudad. Una verdadera pena haber tropezado con el folleto el último día. Habrá que volver para caminar esa ciudad, para descubrir el mejor de los peores tours.
E.G.





Imágenes recogidas de la página The Worst Tours




fotografías Luismi Romero, Oporto 2013



viernes, 22 de marzo de 2013

TERRITORIOS INICIÁTICOS

¿Cómo cartografiar la luna? Hipnótica, también nos mira, como la de Meliés. Parece un territorio que nunca podremos alcanzar, y a pesar de ello, todos hemos soñado alguna vez con ella. Aunque vivir en la luna todavía no es posible, algunos ya inventan hasta viajes privados para sentirse fuera de la Tierra (con lo fácil que es tener la cabeza en la luna). Los paisajes lunares aparecen recreados como territorios iniciáticos, lugares dónde empezar algo distinto es posible. 
La artista MISO imagina su luna, con una delicada y minuciosa tarea. Acostumbrada a hacernos llegar a lugares dónde nunca estuvimos, con ella también podemos viajar a Japón e imaginar la llegada de la primavera allí, los cerezos en flor en la ciudad.
E.G.




Imágenes del proyecto New York Moon




         Imágenes de la exposición Tokyo from memory

Para conocer a la artista: MISO

sábado, 8 de diciembre de 2012

AMANTES DEL TERRITORIO


A veces observar el mundo no es suficiente. Ni la lupa, ni los prismáticos, ni los compases son siempre los instrumentos necesarios para captar lo que nos rodea. Los mundos surgen desde nuestra mirada y  los construimos cuando tratamos de representarlos, de narrarlos. La cartografía se ha convertido en mecanismo de poder, político y económico, con un imaginario muy definido, capaz de controlar el territorio. Sin embargo siguen existiendo fisuras en esas representaciones. Algunos artistas, amantes del territorio también, siguen trazando nuevas cartografías. Parece que el mundo no puede dejar de ser representado. Sin duda El mapa no es el territorio (gracias Houellebecq), pero entonces vuelve a surgir la eterna pregunta:¿Dónde estamos? La exposición Cartografías Contemporáneas. Dibujando el pensamiento recoge muchas de esas miradas y representaciones del mundo, como ya lo hicieran publicaciones como Contra el mapa o You are here. También nos podemos mover por mapas de lugares que sólo existen en nuestra imaginación. A veces son utopías para creer en ciudades dónde habitar todavía tiene algo que ver con vivir. Constant Nieuwenhuys creyó en un futuro nómada y sin fronteras. Su megalópolis New Babylon también reaparece en la última exposición comisariada por F.Jarauta (gracias por las litografías), El hilo de Ariadna, en la Casa del Lector. Ambas son ahora visitables en Madrid.
Quizás de todos los mapas por los que he paseado últimamente hoy me quede atrapada en el que ilustró el poema The Hunting of the Snark: an agony in eight fits de Lewis Carroll. Henry Holiday representó una carta de navegación simplemente vacía, completamente en blanco. Así nos podemos encontrar antes de emprender un viaje, con todo el territorio por descubrir, todo el camino por dibujar.
E.G.




Ocean Chart de Henry Holiday para
el poema The Hunting of the Snark: an agony in eight fits, 1876, de Lewis Carroll. 

viernes, 9 de noviembre de 2012

DESAPARECER DEL MAPA


Un niño parece querer derribar un muro con su pequeño martillo, no entiende muy bien qué diferencia ese muro de los otros, pero era  largo e infranqueable, de eso sí se dió cuenta. La caída de aquel muro que dividía la ciudad de Berlín en dos, se conmemora hoy. Algunos mantenemos esas imágenes en movimiento en la retina, la gente amontonándose sobre aquellas ruinas de muro y aquellos trocitos (probablemente falsos) del derribo comercializándose por todo el planeta: el final de una época. Algunos años antes Paul Virilio ya nos había hablado de la Estética de la desaparición, son esas ausencias y desapariciones en la ciudad las que muchas veces marcan un antes y un después en su propio devenir. Mucha gente mayor (y no tanto) todavía se guía en la ciudad por el recuerdo de las cosas que ya no están o que con el tiempo han cambiado: Aquí vivía fulanito, aquí trabajaba menganito y aquí mi padre tenía su sastrería (mi abuelo tiene muy buena memoria).Cuando vuelves a recorrer tu barrio de la infancia, tu colegio, los lugares que frecuentaste, a menudo ocurre algo curioso (a parte de que muchas cosas se han esfumado), parece que el escenario ha menguado, que todo ha empequeñecido. Entonces el mundo era más pequeño, y tú también.
Muchos años después, aquel niño ya es un hombre y el muro una traza del pasado. Unas marcas en el pavimento lo recuerdan, hay cosas que es mejor no olvidar. En el caminar la ciudad se recuerdan las desapariciones y se va construyendo de nuevo el lugar. División, unión y reestructuración, mucho ha dependido de aquel trazado. ¿Cuántas cosas desaparecen del mapa en nuestras ciudades, en nuestras vidas? Sin duda algunas son heridas, otras alivios, y muchas conservan alguna huella en la trama de la ciudad. Mientras murallas y muros van desapareciendo en algunas ciudades, en otras se siguen construyendo…. La artista Irina Werning acaba de ganar el premio de fotografía que convoca cada año Sony, con una ingeniosa serie que incluye, entre otras, las fotos de Christoph. Del sugerente trabajo Back to the future ha saltado Christoph, que desde el presente vuelve a ser, por unos instantes mientras lo miramos, aquel niño frente al muro de Berlín. 
E.G.


                                                                
Christoph 1990 & 2011 Berlin Wall, Irina Werning.

     
  Para conocer el trabajo de la artista:



martes, 25 de septiembre de 2012

TRIATLÓN URBANO

París, ciudad de la luz, capital de la Revolución, cuna de intelectuales y artistas, fuente de inspiración para arquitectos y urbanistas... Y, aunque poca gente lo sabe, París es dueña de una red de piscinas municipales maravillosa. Por un módico precio, es posible sacar un carnet que permite acceder a todas las piscinas municipales de la ciudad... ¡a las 38! De este modo, cualquier persona puede experimentar la curiosa sensación de nadar con vistas a la torre Eiffel en la piscina Emile Anthoine, o de disfrutar al descubierto en la orilla del mismísimo río Sena (piscina Joséphine Baker)... o realizar un tour por todas las piscinas y descubrir sus particularidades. Quién lo diría, pero nadar es otra manera de ver y vivir París.



Otras ciudades, en cambio, invitan a descubrirlas corriendo. Londres, por ejemplo, se caracteriza por sus inmensos parques y espacios verdes que han dado pie a la aparición de "jogging tours" o "running tours" como alternativa al clásico autobús rojo. Salvo por la lluvia casi constante, correr parece una muy buena manera de hacer turismo de manera sana, ecológica y barata. Estocolmo, Roma o Marsella también se anuncian como ciudades "joggeables" tanto para turistas como para sus habitantes, aunque habría que probarlo por uno mismo antes de juzgar si los humos de las grandes ciudades son la mejor compañía en este tipo de excursiones...

Lo que ya no resulta tan sorprendente es la presencia de bicicletas por las calles de muchas grandes ciudades. Ámsterdam es la primera imagen que nos viene a la cabeza (limitaciones del imaginario colectivo) con sus cientos de bicicletas aparcadas en montones, ciclistas camuflados entre coches por sus calles empedradas... Pero, recientemente, muchas otras ciudades se han subido al carro con el alquiler de bicicletas públicas: se llama Bicing en Barcelona, Velib en París, Bycyklen en Copenhague, Cyclocyty en Bruselas, Ecobici en la ciudad de México... Recorrer los espacios urbanos en bicicleta ha dejado de ser una novedad, si bien es cierto que todavía nos queda mucho (¡muchísimo!) para integrar completamente este medio de transporte en el funcionamiento de nuestras ciudades y nuestras economías.

Personalmente, debo decir que estoy bastante orgullosa de mi triatlón urbano particular. Tengo la enorme suerte de vivir en una ciudad plana, por lo que puedo moverme en bici diariamente. También cuenta con un espacio verde de varios kilómetros en pleno centro, perfecto para correr hasta no poder más. Y, además, puedo nadar tres veces a la semana por un precio bastante aceptable y sin desviarme de mis trayectos habituales.

Nadar la ciudad, correrla o recorrerla en bici: tres formas sanas, ecológicas y low-cost de conocerla y habitarla. Eso sí: no aptas para perezosos.

lunes, 21 de mayo de 2012

OTRA FORMA DE OCUPAR EL ESPACIO

Las mismas calles de siempre, los mismos árboles, los mismos cruces... Creemos que conocemos nuestra ciudad dado que, durante el tiempo que la habitamos, recorremos y repetimos mil veces los mismos trayectos: camino al trabajo, al supermercado, a casa de un amigo...
Pero, ¿qué pasa cuando, por unas horas, esos mismos espacios se reconvierten? ¿qué pasa cuándo los vivimos desde una perspectiva totalmente diferente? Ésta fue mi experiencia hace unos días: las calles de la ciudad, de mi ciudad, fueron alteradas completamente.


20.000 personas ocuparon el centro con sus zapatillas de correr, sus dorsales, algunas con carritos de bebé, con patines, con sus perros, o incluso, con sillas de ruedas. Un acontecimiento ciudadano sin distinciones, abierto a todo el mundo, una ocupación 100% popular, aunque efímera. ¿Quién me iba a decir a mi que formaría parte de esa masa corredora?

Posiblemente, fue una experiencia especialemente intensa para mí porque era la primera vez que asistía. En todo caso, la sensación de sorpresa continua ante esta perspectiva totalmente nueva de espacios tan familiares, se combinaba con un sentimiento visceral e irracional de que la ciudad me pertencía. Pero no en sentido de propiedad privada, sino como pertenencia comunitaria: la ciudad fue realmente nuestra... por unas horas.

O al menos ésa es la ilusión que crean las endorfinas características, imagino, de toda actividad deportiva.

jueves, 26 de abril de 2012

HABITAR LA MEMORIA





Todos hemos habitado lugares que permanecen clavados en algún lugar recóndito de nuestra memoria. 
Algunos se desvanecen rápidamente, a penas los recordamos.
Otros construyen nuestro territorio, son estratos de nuestras vivencias, las huellas de lo habitado.
La artista Sandra Ferrer Gallego nos abre las puertas de lugares habitados en su memoria, recreando y explorando de nuevo los estratos de su propia cartografía vital.
Sus delicadas piezas presentadas nos regalan un recorrido a través de ciudades y espacios íntimos que permanecen vivos con sus narraciones.
Sin duda es un viaje que merece la pena emprender.

Os esperamos el 11 de Mayo en la biblioteca Dadá del MUVIM, Valencia.








viernes, 17 de febrero de 2012

VER PARA EXISTIR


Sólo lo que vivimos existe. Imagino que esta afirmación se aleja mucho de lo que podemos llegar a deducir de una manera más o menos razonable. Porque, si sólo existe lo que vivimos, lo que tocamos, lo que podemos ver, podría afirmar sin problemas que, por ejemplo, los canguros no existen, y por extensión que Australia tampoco. Y casi podríamos decir, como en aquel álbum: Tú no existes. Todavía no he tenido oportunidad de visitar ese territorio ni de observar en directo ningún marsupial saltarín. Si ahora tratamos de dibujar un mapa de nuestros lugares vividos, ¿Por dónde empezamos?¿Qué trazamos?¿Son mapas, son imágenes, son olores? Si sólo existe lo que experimentamos únicamente podríamos plantearnos representar aquellos lugares por dónde hemos pasado. Australia desaparecería del mapa, y como ella buena parte del globo. Es cierto, de alguna manera construimos nuestra propia cartografía apropiándonos de las experiencias que vivimos allá por dónde dejamos huella, o no. A veces incluso podemos recordar detalles aparentemente insignificantes de los lugares donde hemos compartido un ¡Buenos días!, visitado un amigo o simplemente paseando bajo el espléndido sol de invierno. Y así se va dibujando nuestro mapa, tan único como cada individuo, tan exclusivo que nunca uno podría ser  igual a otro. Algunos no ocuparían a penas espacio, otros, para los más viajeros, dibujarían larguísimas rutas alrededor del planeta. Incluso algunos podrían dibujar tierras lunares. Entonces nuestra ciudad quedaría reducida a los lugares que reconocemos en nuestra memoria. Además sería un mapa que se iría extendiendo en el tiempo, porque cada vez habríamos descubierto una esquina más, un árbol más, una habitación más, otro país. Esta cartografía subjetiva se parecería mucho a lo que planteó la artista Nina Katchadourian cuando se propuso representar la experiencia vital bicostal de su país, subrayando sus desplazamientos de un lado al otro de las dos costas en Estados Unidos. El centro del país desaparece, nunca vivió allí. Sin duda nos hace intentar reconstruir como sería nuestra propia cartografía, nuestros lugares en el mundo. Aunque debemos admitir que a veces podemos no estar justo aquí, y con nuestra imaginación viajar a lugares lejanos, y por ello no dejan de existir. Incluso si nos concentramos podemos volver a estar allí dónde estuvimos una vez. Algo así como viajar en el tiempo sin movernos de la silla.
E.G.



Imagen de la obra Coastal Merger de Nina Katchadourian

No os perdáis los trabajos con mapas de la artista:



viernes, 9 de diciembre de 2011

PSICOGEOGRAFÍA EN EL METRO (SEGUNDA PARTE)

Por fin podemos disfrutar del reportaje de nuestra aventura subterránea. Por si algunos se lo perdieron lo podemos encontrar recogido,con título de PSICOGEOGRAFÍA EN EL METRO, en el último número de la revista Bostezo de Arte y Pensamiento. Aquí os dejo unas imágenes de la carto-mesa que preparamos para el COMBOI AL CONVOY dónde los participantes pudieron contarnos su experiencia entre cafés y bollería diversa en los vagones.¡Qué buenos recuerdos del desayuno en el metro!













Y para los interesados en temas psicogeográficos no podéis dejar de echarle un ojo al último número de la revista.

revista Bostezo Arte y Pensamiento

Y por si queréis asistir, la presentación del nuevo número será el jueves 22 de diciembre en el centro artístico Villa Eugenia de Godella, Valencia.

                                                       




martes, 15 de noviembre de 2011

TRAZAR LA CIUDAD

¿Cómo representar la ciudad hoy? ¿Cuáles son las capas que se superponen a las cartografías convencionales? Recogemos la propuesta de la artista Esther Polak, un ejemplo de cartografía subjetiva creada a través del uso de la ciudad. El proyecto artístico Amsterdam in Real Time:a diary in traces (2002) dibuja la ciudad a través de los itinerarios de los participantes. Durante varios meses un grupo de habitantes de Amsterdam fueron invitados a ser equipados con una unidad “trazadora”, un PDA portable (Personal Digital Assistant) conectado a una unidad GPS. El  proyecto se re-apropia de la tecnología  construyendo otra forma de visualización cartográfica. La  ciudad se redibuja a partir de las líneas trazadas por los múltiples recorridos de los participantes. El mapa no registra las calles sino el dibujo de los lugares transitados y habitados por los usuarios escogidos. En ciertos espacios el trazado será más intenso por la permanencia del usuario en determinadas coordenadas, sus itinerarios serán flujos que recorren el espacio urbano redibujándolo. El resultado del mapa de Esther Polak es sorprendente y merece la pena revisar el proyecto para comprobar la cantidad de información que se pudo recoger con la experiencia. La ciudad dibujada como proceso es una forma de captar los modos de ser urbanos de los habitantes. Sin duda una propuesta  que diagnostica ciertas carencias y virtudes del espacio urbano a través de sus protagonistas, otra forma de trazar la ciudad.
E.G.


Imagen del proyecto Amsterdam in real time; a diary in traces, Esther Polak.

Si queréis saber más del proyecto podéis visitar la página de la artista:



miércoles, 21 de septiembre de 2011

EL ORDEN DE LA CIUDAD

Nuestro mundo cotidiano está plagado de representaciones cartográficas. Éstas han impuesto una forma de percepción del mundo y son también una forma de apropiarse de él. El mapa ha sido históricamente un instrumento de poder elaborado por cartógrafos desde una tradición y unos pretendidos parámetros objetivos. Olvidamos con frecuencia interrogarnos sobre las convenciones que subyacen de su creación. Las convenciones de las representaciones cartográficas nos agregan a una cultura común de la imagen pero nos alejan de una reflexión sobre la representación del espacio.


PARIS
ESTAMBUL

BERLÍN

La artista Armelle Caron construye en su obra Tout bien rangé (Todo bien ordenado), a base de la elaboración de cartografías subjetivas, su particular visión del mundo, aproximándonos a otro espacio de la ciudad. Ciudades como Berlin o Paris adquieren una nueva morfología cuando se tritura su tejido urbano y se reordena descomponiendo sus unidades. Se evidencian características nuevas del tejido en ese orden compulsivo, coleccionando las piezas de la ciudad. ¿La ciudad se reduce al listado de sus llenos y vacíos?¿Cuáles son los límites de las formas descompuestas?Parece que con esta abstracción las piezas pierden su utilidad, ordenadas de esta manera es imposible identificarlas. Pero la desorientación nos tranquiliza, extirpamos conceptos que abren nuevos horizontes sobre la representación del mundo que nos rodea.
E.G.

Si queréis saber más...

http://www.armellecaron.fr/art/index.php