viernes, 25 de enero de 2013

CASA Y UNIVERSO

La casa es nuestro eterno universo. Nuestra ciudad dentro de la ciudad. A veces ocurre también que en algún lugar uno se siente como en casa. Otras veces, si uno tiene un espíritu un tanto nómada como en casa se sentirá en muchos lugares, cobijos del ruido de la ciudad. Tener un lugar, un refugio doméstico es un derecho también, no lo podemos olvidar, nido y protección antes del ahí afuera de la ciudad. Volvemos a zambullirnos en G.Bachelard si pensamos en la casa como nuestra pequeña ciudad particular, llena de rincones, luces y sombras de nuestra cotidianidad.


                                       

Fotografía: Superville

Elle voit le monde, elle a le monde. (…)
  Ce qui garde activement la maison, ce qui lie dans la maison le passé le plus proche et l’avenir le plus proche, ce qui la maintient dans une sécurité d’être, c’est l’action ménagère.
  Mais comment donner au ménage une activité créatrice?
  Dès qu’on apporte une lueur de conscience au geste machinal, dès qu’on fait de la phénoménologie en frottant un vieux meuble, on sent naÎtre, au-dessous de la douce habitude domestique, des impressions nouvelles. La conscience rajeunit tout. Elle donne aux actes les plus familiers une valeur de commencement. Elle domine la mémoire. Quel émerveillement de redevenir vraiment l’auteur de l’acte machinal!

Gaston Bachelard, La poétique de l’espace. Chapitre II, Maison et univers, p73.

   Ella ve al mundo, ella tiene el mundo. (…)
   Lo que mantiene activamente la casa, lo que conecta en la casa el pasado más próximo con el porvenir más próximo, lo que la mantiene en una seguridad de ser, es la acción doméstica.
  Pero, ¿Cómo convertir lo doméstico en una actividad creadora?
  A partir del momento en el que aportamos un resplandor de conciencia al gesto mecánico, a partir del momento en el que hacemos fenomenología frotando un mueble viejo, sentimos nacer, bajo la dulce costumbre doméstica, impresiones nuevas. La conciencia lo rejuvenece todo. Otorga a los actos cotidianos un valor de comienzo. Domina la memoria. ¡Qué maravilla volver a ser autor del gesto mecánico!

Traducción  E.G.

sábado, 8 de diciembre de 2012

AMANTES DEL TERRITORIO


A veces observar el mundo no es suficiente. Ni la lupa, ni los prismáticos, ni los compases son siempre los instrumentos necesarios para captar lo que nos rodea. Los mundos surgen desde nuestra mirada y  los construimos cuando tratamos de representarlos, de narrarlos. La cartografía se ha convertido en mecanismo de poder, político y económico, con un imaginario muy definido, capaz de controlar el territorio. Sin embargo siguen existiendo fisuras en esas representaciones. Algunos artistas, amantes del territorio también, siguen trazando nuevas cartografías. Parece que el mundo no puede dejar de ser representado. Sin duda El mapa no es el territorio (gracias Houellebecq), pero entonces vuelve a surgir la eterna pregunta:¿Dónde estamos? La exposición Cartografías Contemporáneas. Dibujando el pensamiento recoge muchas de esas miradas y representaciones del mundo, como ya lo hicieran publicaciones como Contra el mapa o You are here. También nos podemos mover por mapas de lugares que sólo existen en nuestra imaginación. A veces son utopías para creer en ciudades dónde habitar todavía tiene algo que ver con vivir. Constant Nieuwenhuys creyó en un futuro nómada y sin fronteras. Su megalópolis New Babylon también reaparece en la última exposición comisariada por F.Jarauta (gracias por las litografías), El hilo de Ariadna, en la Casa del Lector. Ambas son ahora visitables en Madrid.
Quizás de todos los mapas por los que he paseado últimamente hoy me quede atrapada en el que ilustró el poema The Hunting of the Snark: an agony in eight fits de Lewis Carroll. Henry Holiday representó una carta de navegación simplemente vacía, completamente en blanco. Así nos podemos encontrar antes de emprender un viaje, con todo el territorio por descubrir, todo el camino por dibujar.
E.G.




Ocean Chart de Henry Holiday para
el poema The Hunting of the Snark: an agony in eight fits, 1876, de Lewis Carroll. 

viernes, 9 de noviembre de 2012

DESAPARECER DEL MAPA


Un niño parece querer derribar un muro con su pequeño martillo, no entiende muy bien qué diferencia ese muro de los otros, pero era  largo e infranqueable, de eso sí se dió cuenta. La caída de aquel muro que dividía la ciudad de Berlín en dos, se conmemora hoy. Algunos mantenemos esas imágenes en movimiento en la retina, la gente amontonándose sobre aquellas ruinas de muro y aquellos trocitos (probablemente falsos) del derribo comercializándose por todo el planeta: el final de una época. Algunos años antes Paul Virilio ya nos había hablado de la Estética de la desaparición, son esas ausencias y desapariciones en la ciudad las que muchas veces marcan un antes y un después en su propio devenir. Mucha gente mayor (y no tanto) todavía se guía en la ciudad por el recuerdo de las cosas que ya no están o que con el tiempo han cambiado: Aquí vivía fulanito, aquí trabajaba menganito y aquí mi padre tenía su sastrería (mi abuelo tiene muy buena memoria).Cuando vuelves a recorrer tu barrio de la infancia, tu colegio, los lugares que frecuentaste, a menudo ocurre algo curioso (a parte de que muchas cosas se han esfumado), parece que el escenario ha menguado, que todo ha empequeñecido. Entonces el mundo era más pequeño, y tú también.
Muchos años después, aquel niño ya es un hombre y el muro una traza del pasado. Unas marcas en el pavimento lo recuerdan, hay cosas que es mejor no olvidar. En el caminar la ciudad se recuerdan las desapariciones y se va construyendo de nuevo el lugar. División, unión y reestructuración, mucho ha dependido de aquel trazado. ¿Cuántas cosas desaparecen del mapa en nuestras ciudades, en nuestras vidas? Sin duda algunas son heridas, otras alivios, y muchas conservan alguna huella en la trama de la ciudad. Mientras murallas y muros van desapareciendo en algunas ciudades, en otras se siguen construyendo…. La artista Irina Werning acaba de ganar el premio de fotografía que convoca cada año Sony, con una ingeniosa serie que incluye, entre otras, las fotos de Christoph. Del sugerente trabajo Back to the future ha saltado Christoph, que desde el presente vuelve a ser, por unos instantes mientras lo miramos, aquel niño frente al muro de Berlín. 
E.G.


                                                                
Christoph 1990 & 2011 Berlin Wall, Irina Werning.

     
  Para conocer el trabajo de la artista:



domingo, 21 de octubre de 2012

CIUDAD SIN INSTRUCCIONES DE USO

Todos tenemos lugares que nos dan miedo. Calles, rincones, ciudades incluso, que evitamos, por dónde preferimos no pasar. Algunos de esos lugares son laberintos en la memoria, lugares del recuerdo, muchas veces de una niñez que ya queda muy atrás. Algunos recordamos casas habitadas, imaginábamos entonces, por brujas o seres desconocidos. Los recorridos evitaban esos lugares, preferíamos no sufrir ese miedo que precede al susto. Casas abandonadas, coches destartalados, calles oscuras, la ciudad inventaba mil excusas para hacer brotar nuestra imaginación. Recorriendo las piezas de la obra de Chuso Ordí Mapa de la vida ladrando nos transportamos a ese universo nocturno de miedo y adrenalina. Con sus fotografías estenopeicas retrata una ciudad fantasmagórica, lugares que parecen sacados de nuestra imaginación. A lo largo de un año el artista recorrió zonas periféricas de la ciudad de Barcelona captando aquello que conseguía atravesar la apertura de su improvisada cámara-lata. En su voluntad algo tiene de Robert Smithson cuando se aventura a captar otra perferia, bien alejada, en su Monuments of Passaic, a finales de los sesenta. Las fotografías de Ordi son más desconcertantes, distorsionan la mirada llevándonos de viaje a otro lugar.Rincones, árboles, perros, cruces y semáforos parecen sacados de un sueño, o de una pesadilla. Un paseo en blanco y negro en una ciudad sin instrucciones de uso.
E.G.



Imágenes obra de Chuso Ordi


Para conocer al artista:

Mapa de la vida ladrando se expone en Espai Tactel hasta el 03/11/2012:

martes, 25 de septiembre de 2012

TRIATLÓN URBANO

París, ciudad de la luz, capital de la Revolución, cuna de intelectuales y artistas, fuente de inspiración para arquitectos y urbanistas... Y, aunque poca gente lo sabe, París es dueña de una red de piscinas municipales maravillosa. Por un módico precio, es posible sacar un carnet que permite acceder a todas las piscinas municipales de la ciudad... ¡a las 38! De este modo, cualquier persona puede experimentar la curiosa sensación de nadar con vistas a la torre Eiffel en la piscina Emile Anthoine, o de disfrutar al descubierto en la orilla del mismísimo río Sena (piscina Joséphine Baker)... o realizar un tour por todas las piscinas y descubrir sus particularidades. Quién lo diría, pero nadar es otra manera de ver y vivir París.



Otras ciudades, en cambio, invitan a descubrirlas corriendo. Londres, por ejemplo, se caracteriza por sus inmensos parques y espacios verdes que han dado pie a la aparición de "jogging tours" o "running tours" como alternativa al clásico autobús rojo. Salvo por la lluvia casi constante, correr parece una muy buena manera de hacer turismo de manera sana, ecológica y barata. Estocolmo, Roma o Marsella también se anuncian como ciudades "joggeables" tanto para turistas como para sus habitantes, aunque habría que probarlo por uno mismo antes de juzgar si los humos de las grandes ciudades son la mejor compañía en este tipo de excursiones...

Lo que ya no resulta tan sorprendente es la presencia de bicicletas por las calles de muchas grandes ciudades. Ámsterdam es la primera imagen que nos viene a la cabeza (limitaciones del imaginario colectivo) con sus cientos de bicicletas aparcadas en montones, ciclistas camuflados entre coches por sus calles empedradas... Pero, recientemente, muchas otras ciudades se han subido al carro con el alquiler de bicicletas públicas: se llama Bicing en Barcelona, Velib en París, Bycyklen en Copenhague, Cyclocyty en Bruselas, Ecobici en la ciudad de México... Recorrer los espacios urbanos en bicicleta ha dejado de ser una novedad, si bien es cierto que todavía nos queda mucho (¡muchísimo!) para integrar completamente este medio de transporte en el funcionamiento de nuestras ciudades y nuestras economías.

Personalmente, debo decir que estoy bastante orgullosa de mi triatlón urbano particular. Tengo la enorme suerte de vivir en una ciudad plana, por lo que puedo moverme en bici diariamente. También cuenta con un espacio verde de varios kilómetros en pleno centro, perfecto para correr hasta no poder más. Y, además, puedo nadar tres veces a la semana por un precio bastante aceptable y sin desviarme de mis trayectos habituales.

Nadar la ciudad, correrla o recorrerla en bici: tres formas sanas, ecológicas y low-cost de conocerla y habitarla. Eso sí: no aptas para perezosos.

lunes, 10 de septiembre de 2012

AUTUMN BEFORE AUTUMN

La ciudades británicas tienen ese discreto encanto: siempre parecen sumergidas en un melancólico otoño. Aunque el verano se resista, el color de los adoquines, las piedras de las fachadas, algo en los cuadros escoceses, te hace sentir un otoño prematuro, el tiempo perfecto para perderse en la ciudad. Y si además te pierdes en dúo descubres de nuevo los crescents y los circus, las escaleras de peldaños imposibles (y enmoquetadas), los timbres minúsculos para apartamentos gigantescos. Casi todo es discreto, incluso los jardines privados, algo fantasmales, pero discretos. Poblados de bancos vacíos (el mobiliario urbano por excelencia inglés es el banco de madera para dos) son algo así como esculturas urbanas, intocables, hay que admitir que las ganas de asaltarlos, de saltar sobre la valla e invadir la propiedad privada, es un instinto natural al pasar cerca de un impecable jardín urbano. Cuando te pierdes en una ciudad británica, tropiezas con calles de garajes, descubres huecos por dónde espiar. Luego te vuelves a reír con Mr.Bean y sus viajes en la ciudad, sus lugares son tan esperpénticos como reales: bancos para comer el sandwich en diez minutos, intersticios imposibles cerca del mar,aparcamientos interminables, pero también aulas de examen congeladas en los años treinta y casas de cortinas floreadas.Cuando te pierdes en una ciudad británica deseas quedarte un poco más en pausa en ese fresco  mientras suena I want the world to stop.En este vídeo Baxter Dury persigue a Claire, la observa desde arriba, sube azoteas, también se pierden juntos en ese otoño inglés impregnado de gabardinas, tea shops y líneas pintadas en el asfalto. En él recordamos también a Antonioni y la ciudad plagada de fotografías de Blow up. Unos años sesenta a los que algunos querrían volver, sobre todo perdiéndose en una ciudad británica. Antonioni también lo sabía: los jardines ingleses tienen algo de inquietantes. Dejemos que el otoño inunde la ciudad mientras recordamos con nostalgia el verano.
E.G.



 Videoclip Claire de Baxter Dury


Superville en Edimburgo, verano 2012.
Fotografías: Luismi Romero Carrasco




viernes, 13 de julio de 2012

THE LINEAR MOURNING


¿Qué queda cuando el agua desaparece? Existen rastros de su curso, ¿Algún trauma del destierro?Para algunos, allá dónde una vez corrieron aguas siempre quedarán las huellas de su fuido. Hemos sido capaces con el transcurso del tiempo de separar el agua de su curso natural, de modificar su paso, transformar su apariencia. Y así moldeando el territorio creamos lugares que antes no existían, contenedores mutantes en tiempo y lugar. Existen ciudades inimaginables sin su río. ¿Qué sería París sin su Sena? Es el caso de Valencia, su imaginario no puede desligarse de su cauce, que aún sin agua, es el contenedor y contenido de cuantas apropiaciones puedas esperar. Y es que el lugar se hace con el uso. Algunos bajan al río a caminar en línea (ahora en verano allí la ciudad es más fresca), otros para reunirse en un banco o correr detrás del balón. Los deportistas se acumulan cuando cae el sol, otros se tumban a la sombra, bajo un árbol o un puente. Se escuchan músicas, se encuentran tesoros, revives recuerdos. Allí casi es inagotable la sorpresa, y la calma también. ¿Cómo se retrata un lugar tan particular? Sin duda el agua sigue presente con el flujo de gente que decide bajar al río y recorrerlo. Se trata quizás de una suerte de luto lineal en recuerdo del agua que una vez estuvo allí.
E.G.
                                       
                                                                         ¿Dónde estamos?
                                                                                  Aquí:

                                                                       the Linear Mourning





fotogramas de The Linear Mourning (Erwin Souveton + Ester Giménez Beltrán)